PORTAL DE GESTIÓN DEL ABSENTISMO

Cultura preventiva

Imprimir Compartir Cultura preventiva Compartir Cultura preventiva Compartir Cultura preventiva Compartir Cultura preventiva

OPINIÓN DEL EXPERTO

29/05/2015

Cada vez es más frecuente en el mundo empresarial actual el concepto de “cultura de la prevención” o “cultura preventiva”. Son muchas las empresas que remarcan dicho concepto como valor interno con la finalidad de crear un marco en el que la seguridad y la prevención de incidentes se conviertan en uno de sus principales pilares. El concepto nace como “cultura de seguridad” en los años 80 vinculado fundamentalmente a los accidentes mayores y en concreto al accidente nuclear de Chernobyl, pasando a ser denominado “cultura preventiva” cuando con el tiempo adopta una dimensión más global.

Numerosos autores han definido la cultura preventiva como un sub-aspecto de cultura organizacional basado en la consecución de una  serie de objetivos con la finalidad de mejorar la seguridad en las instalaciones. Una de las definiciones más representativas sería la siguiente:

“Una cultura preventiva existe dentro de una organización en donde cada empleado individualmente, sin importar su posición en la estructura, asume un rol activo en la prevención de errores y ese rol es apoyado por toda la organización.”

Eiff (1999). EE.UU.

De dicha definición podemos extraer que la cultura preventiva se traduce en una actitud proactiva individual de todos y cada uno de los miembros que forman la organización en todo lo referente a aspectos de seguridad y salud. Es por este motivo, que cada persona que forma parte de la empresa independientemente de su nivel jerárquico, sección, tipo de trabajo, etc, debe integrar en su día a día una conducta activa en la toma de conciencia y en el fomento de hábitos seguros y comportamientos responsables frente a cualquier aspecto relacionado con la prevención de riesgos en el trabajo.

Son tres los elementos clave que sostienen una cultura preventiva sólida. En primer lugar la comunicación entre todas las personas que integran la organización. Dicha comunicación, tanto horizontal como vertical, debe favorecer un clima óptimo en el cual cualquier aspecto en materia de seguridad pueda ser expuesto, valorado y resuelto. La comunicación entre departamentos, áreas, secciones, mandos y responsables, favorece la integración de una óptica preventiva en el desarrollo diario de la actividad de la empresa.

El segundo elemento imprescindible es el compromiso de todos los integrantes. Éste marca los comportamientos y las decisiones a todos los niveles, incluyendo la seguridad en la  administración del tiempo de la propia actividad económica y considerando la prevención de incidentes como un valor más añadido de la organización. El último elemento clave es la participación constructiva de todas las personas de la organización. La gestión preventiva de cualquier empresa es un sistema el cual siempre debe tener como objetivo la mejora continua a través de la integración de todos los procedimientos que lo forman. Para ello es imprescindible la interacción personal basada en una actitud positiva y colaboradora que permita avanzar y mejorar día a día.


Sin duda la creación de una cultura preventiva es un proceso continuo. Parker presenta la consecución de la misma como un camino progresivo diferenciando cinco niveles de avance:

 
• Patológico: nivel en el que se agrupan organizaciones que únicamente intervienen en    seguridad y salud cuando lo requiere la autoridad.

• Reactivo: empresas que actúan cuando ocurren incidentes.

• Formalista: agrupa organizaciones que tiene implantado un sistema de gestión y se cumplen unas reglas.

• Proactivo: la gestión de la seguridad y salud se realiza mirando al futuro e incorporando la seguridad en el diseño. Los trabajadores/as están involucrados/as en la práctica y colaboran adecuadamente en la gestión preventiva.

• Generativo: se han conseguido estándares muy altos, los errores y fallos se utilizan para mejorar, se buscan los fallos antes de que ocurran.

Conseguir que un cultura preventiva llegue a un nivel proactivo o generativo está en la mano de todos y cada uno de los integrantes de la organización. Siempre que exista una creencia colectiva en seguridad y salud y la implicación correspondiente, conseguiremos avanzar en el camino hacia una cultura preventiva sólida.


Gustavo Gázquez

Mutua Intercomarcal 2017 | Aviso legal