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Cuidado con los aires acondicionados en la oficina este verano

Durante la época estival, en que las altas temperaturas se disparan, el aire acondicionado se convierte en un gran aliado a la hora de ayudarnos a soportar mejor el calor. Sin embargo, es posible que en muchos casos estemos haciendo un uso abusivo de este aparato, y puede llegar a costarnos la salud; llegando a ocasionar desde un catarro a una faringitis. Así, recopilamos algunas recomendaciones para hacer un correcto uso del aire acondicionado.

Consejos para un buen uso del aire acondicionado durante el verano

Para reducir el riesgo de padecer problemas de salud, debemos evitar los cambios bruscos de temperatura. Solemos ponerlo a temperaturas bajísimas cuando llegamos a la oficina o en casa, después de haber soportado mucho calor en la calle, pensando que nos quitaremos rápidamente el sofoco, sin embargo no es del todo cierto.

Ponerlo para que expulse aire tan frío lo único que hace es someter nuestro cuerpo a un cambio demasiado brusco de temperatura. Esto provoca un desajuste en el organismo, puesto que tendrá que trabajar con gran esfuerzo para buscar el equilibrio de temperatura en su interior.

La piel y los músculos también se ven afectados por los cambios de temperatura bruscos. Nos provocan contracciones bruscas y podemos llegar a sufrir tortícolis y dolores en las articulaciones.

Todos estos factores, hacen que el organismo trabaje por equilibrar la temperatura corporal con la correspondiente bajada de defensas, con lo que las probabilidades de acatarrarse se incrementan mucho.

Limpiar los filtros de la máquina regularmente

Algo que muchos olvidan es limpiar los filtros antes de empezar a utilizarlo. Es posible que los chorros de aire estén expulsando bacterias y microorganismos que en última instancia terminamos respirando e introduciendo en nuestro organismo lo cual puede terminar por provocar incluso enfermedades gastrointestinales.

Consejos

Para evitar que el uso del aire nos cueste la salud en verano realiza un buen mantenimiento del aire acondicionado y mantén una temperatura constante, entre los 23 y 24 grados.

Evita que el chorro de aire frío impacte directamente sobre zonas no cubiertas, como la cara, el cuello, el pecho, la zona abdominal o la lumbar. Y en el coche, enciende el aire de manera progresiva.